
Este artículo de Judith Stone fue enviado a Debbie Ducro, periodista judeo-americana del Kansas City Jewish Chronicle. Lo publicó y fue expulsada al día siguiente.
Judith Stone
Soy judía.
Participé en la manifestación a favor del Derecho del Pueblo Palestino de Volver a Palestina. Fue lo correcto. Desde que era niña he escuchado hablar del holocausto perpetrado en Europa contra los judíos. He visitado los monumentos en Washington y Jerusalén en memoria de las vidas perdidas de judíos y he llorado al darme cuenta del grado de atrocidad del que es capaz el ser humano. ¿Dónde están los judíos con conciencia? No se puede mantener rencor de forma justificada contra los supervivientes del holocausto provocado por Hitler. Estos miembros del género humano no se encontraban en posición de poder escoger más allá de su propia supervivencia.
No debemos olvidar que el hecho de ser un superviviente o miembro de la misma religión que las víctimas del holocausto no garantiza la dispensa para acatar las leyes por las que se rige la humanidad. El slogan “Nunca más” suena a vacío cuando le damos el significado de “Nunca más, pero sólo para nosotros”. Mi generación fue educada en la creencia de que la tierra bíblica era un vasto desierto habitado por un puñado de palestinos paupérrimos que vivían con sus camellos, sacando de la tierra lo justo para vivir. Se presentó la llegada de los judíos como una maravillosa oportunidad para estos moradores del desierto. Golda Meir nos aseguró incluso que “no hay un problema palestino”...
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Soy judía.
Participé en la manifestación a favor del Derecho del Pueblo Palestino de Volver a Palestina. Fue lo correcto. Desde que era niña he escuchado hablar del holocausto perpetrado en Europa contra los judíos. He visitado los monumentos en Washington y Jerusalén en memoria de las vidas perdidas de judíos y he llorado al darme cuenta del grado de atrocidad del que es capaz el ser humano. ¿Dónde están los judíos con conciencia? No se puede mantener rencor de forma justificada contra los supervivientes del holocausto provocado por Hitler. Estos miembros del género humano no se encontraban en posición de poder escoger más allá de su propia supervivencia.
No debemos olvidar que el hecho de ser un superviviente o miembro de la misma religión que las víctimas del holocausto no garantiza la dispensa para acatar las leyes por las que se rige la humanidad. El slogan “Nunca más” suena a vacío cuando le damos el significado de “Nunca más, pero sólo para nosotros”. Mi generación fue educada en la creencia de que la tierra bíblica era un vasto desierto habitado por un puñado de palestinos paupérrimos que vivían con sus camellos, sacando de la tierra lo justo para vivir. Se presentó la llegada de los judíos como una maravillosa oportunidad para estos moradores del desierto. Golda Meir nos aseguró incluso que “no hay un problema palestino”...
Palabras clave:
Ghetto de Varsovia.
Shoa
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